Eros

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Fugitiva razón moldeada perfectamente a tu cintura,

Siento ganas esta noche de contemplar tu figura.

Quiero tocar ligeramente tu carne deshojada,

Sacar de tu piedra la espada, llevándose mis ganas tu locura.

Fugitiva razón donde atracas mi calma,

Déjame palpar con mis labios la frescura vehemente de tu hermosura.

Con tu desdén retrospectivo de recuerdos y alambres,

Déjame pintar tu cuerpo mientras atraca la tarde.

Quiero humedecer el pincel en tus ojos celestes,

Y teñirte con tus lirios, y tus lunas y tus dulces laureles.

Quiero humedecer el pincel en tus ojos silvestres,

Y dibujarte con tus sombras, tus fantasmas y un millón de claveles.

¿Por qué me gustan tanto tus ojos taciturnos?

Y el lenguaje de tu pelo, tan rebelde y absurdo.

¿Por qué me gustan tanto tus calles deprimidas?

Y el amor que desatan tus ojos cuando miras.

Fugitiva razón moldeada perfectamente a tu cintura,

Siento ganas esta noche de perder la cordura.

Soraya Andreina Pérez Mohammed